Confidencias 19 Adrian me descubre sus viciosos deseos - citasgay.org

Confidencias 19 Adrian me descubre sus viciosos deseos

Eduardo tiene planes para mí…
En un descanso Pablo se me acercó y me golpeó disimuladamente en el brazo con el suyo, entendí su llamamiento, como que deseaba que le hiciera algo de sexo, una mamada o metérmela, me dirigí a los aseos para esperarle y ver que no había algún otro chico.
Y tenía ganas Adri, ya llevaba muchos días sin tener una buena cogida, lo de ayer con Eduardo no fue nada, vaya que lo esperaba deseoso de chuparle el pene y luego que me la metiera bien fuerte.
Cuando entró en los aseos me colgué de su cuello y le busqué la boca llevando la mano a sus genitales, después de complacerme besándome me separó.
-Espera, es mejor que salgamos a la calle, quiero que hablemos.
-¿No vas a follarme ni quieres que te la chupe?
-Quiero que hablemos enano, ya te lo he dicho. Me revolvió el pelo y comenzamos a bajar las escaleras para el campo de fútbol, el uno al lado del otro, se iba a pasar el tiempo de descanso y no me hablaba.
-Venga Pablo, dime lo que sea me tienes inquieto.
-Eduardo me ha pedido un favor… Cuéntame lo que sabes de don Manuel…
-¿De don Manuel?, apenas lo conozco, le he visto alguna vez en la casa de los abuelo cuando vienen y…, poco más, también un día que estaba con Eduardo y con chicos en su casa… Esa era la verdad y lo poco que pudiera añadir sobre la buena opinión que los putitos de mis amigos tenían acerca Eduardo y don Manuel. Sobre todo Yasin que era el que se ocupaba de llenarle el culo.
-Cuando estuvimos comiendo en la casa de Eduardo, y según él, le gusté a ese señor y quiere estar conmigo, por eso te pregunto, quiero saber cómo es él.
-Le van los hombres, bueno en realidad las vergas grandes, como a mí. También es mariquita.
-Eso ya lo sé Eduardo me ha dicho lo que desea, una doble penetración.
-¿Y por qué contigo?, puede solicitar a Yasin y otros que tienen en la agencia… Solo te puedo decir que los chicos con los que estuve, sobre todo Yasin, estaban contentos con él y que no exigía mucho, dijeron que era de los mejores clientes que tenían, como Eduardo.
De repente cambió de expresión y pasó el brazo por mis hombros.
-Espero que estemos pronto viviendo juntos otra vez, quiero tenerte y que vuelvas a mi cama como antes. Pensé que podía haber aprovechado el momento en los aseos en lugar de hacerme dar el paseo por tonterías.
-¿Cuándo iréis?
-No lo sé, mamá estuvo allí y volvió disgustada con Eduardo por las habitaciones que le ha ofrecido, dice que la tuya y la de él son mejores y quiere hacer algunos arreglos en su espacio, a mi me es igual, todo resulta demasiado.
No me pidió lo que yo deseaba y sin usar mi boca o mi culo volvimos a clase, como suponía ya habían entrado todos y tuve que disculparme.
Esa mañana contesté por primera vez el recado de Alberto.
-“Se acerca el sábado y salto de alegría por verte, ¿vendrás?”
Era la primera vez que le iba a contestar.
-“Si puedo, sí”
Insiste.
– “¿Puedes venir un ratito antes, para pasear como el otro día?
Quería decirle que sí, pero de mí no dependía.
-“Primero tengo que saber si irá mi primo, si no es así seguramente no me dejaran y lo demás ahora no lo sé.”
-“¿Me lo confirmarás?, yo te esperaré, de todas formas estaré allí”
No le envié la respuesta, quisiera haberle dicho que sí a todo pero estoy lleno de dudas, deseo sentir de nuevo sus labios sobre los míos.
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Damián me esperaba mientras recogía la bolsa con la ropa del ballet y bebía el vaso de leche con galletas que Alicia me tenía preparado. Había un camión aparcado en una puerta lateral de la casa y la muchachita me dijo que se iban a realizar algunas obras y cambios, salí corriendo porque ya llegaba tarde.
A la vuelta aún no habían ido a recoger a Eduardo, cada día venía más tarde a casa, es un hombre muy ocupado y creo que con mi llegada he trastornado el ritmo que tenía en su vida. Pues aún se le cambiará más cuando mamá venga a vivir.
Después de cenar vimos un poco la tele, le interesan las noticias aunque parezca que no escucha y puede hacer varias cosas a la vez. Su cabeza está mejor que su cuerpo, totalmente lúcida, me recosté sobre él y le acaricié la barriguita. Parecía mi abuelo pero era diferente, ellos, los dos son delgados y serios, y para nada cariñosos aunque me quieran.
Dulce nos observaba gruñendo a veces y creo que era por celos.
-¿Te gustó lo que te hicimos Dulce y yo? Eduardo soltó una carcajada más sonora que otras veces.
-¿Le has enseñado a lamer la verga?
-Ni lo sueñes, son cosas suyas, creo que es un perrito muy inteligente. No paraba de reír.
-También muy goloso y puto. Se fue calmando, tampoco quería que de la risa le diera una apoplejía porque se estaba poniendo muy rojo.
-Edu…, no quiero que tomes esas pastillas, te ponen mal el corazón y me asusta.
-¡Ahh! Ahora eres mi médico o guardián y te preocupas de mi salud. Me cogió del cuello con el brazo y comenzó a besarme la cabeza.
-Quiero gozar el tiempo que me quede, tú no lo entiendes pequeño.
-Para que lo pases bien no tienes que tomar pastillas, entre Dulce y yo podemos deslecharte y hacerte gozar, ¿somos muy buenos, no? Estaba de lo más divertido y me daba palmaditas en el culo, y más besos en el pelo riendo sofocado.
Dulce se había añadido a la algarabía y se había sentado sobre sus cuartos trasero ladrando a veces. Y esa tontería Adri me hacía sentir feliz y contento, dentro de una familia.
-Tendrás que irle enseñando a hacer cositas a Dulce para que te ayude en todo, me dijeron que era un perrito que no había tenido dueños pero alguien le ha enseñado.
Ya se había calmado todo.
-¿Has hecho algo con él?, ¿le has masturbado o tocado el pene?
-¡Oh!, no lo he tocado como hizo Yasin, solo juego con él.
-Te gustan los animales y tú a ellos… Se quedó un momento pensando.
-¿Te atreverías a follar con un perro, uno grande? Me empezó a arder la cara.
-He visto algo en internet y parece doloroso, y la bola que se les forma, no se Edu, puede hacerme daño.
-Los perros que utilizan son amaestrados para eso, no resulta nada doloroso si se hace bien, puedes preguntarle a Yasin que lo sabe. No sabía si Eduardo me estaba sugiriendo hacerlo pero no me lo pedía.
-Quizá con Dulce podría hacerlo, él es suave y cariñoso, pero si tú quieres lo haré, confío en ti y sé que me cuidarás.
-De acuerdo pequeño, ya hablaremos, usa bien tu culito y no dejes que alguien te lo destroce, tengo planes y amigos que te quieren conocer y entretenerse un rato contigo, compromisos importantes pero estarás siempre cuidado.
Ya ves Adri cariño, Edu tiene algunos planes y le soy útil, me da una buena vida y cariño, no creo que me deje pero quiero que pase el tiempo para que puedas venir a buscarme.
Cambió de conversación para decirme que iban a estar los obreros un par de semanas para atender las obras que mama quería hacer.
-Edu, un chico me ha pedido que salga con él el sábado, ¿puedo decirle que si?
-¿Te ha salido un novio tan pronto? Le vi sonreír y eso me tranquilizó.
-Ya te lo comenté, es el que hace un par de semanas atropellé al ir a la fiesta con Rubén.
-Puedes invitarle y que venga aquí. Me da miedo que andes solo y no sabemos si es una buena persona. Vi abierta una puerta y sentí la esperanza de que no se negara.
-Te aseguro que es un chico noble y bueno. Iba a haber añadido que también algo tímido pero lo dejé ahí para no seguir y tener que confesarle que eran un chico mayor.
-De acuerdo si va tu primo contigo. Como puedes suponer me puso muy contento y le abracé llenándolo de besos la cara.
Pedirle a Rubén que me acompañara fue lo fácil de todo, además él ya tenía decidido estar allí, y pasó diez minutos contándome como se divirtió con sus amigos en su apartamento cogiendo con ellos y que son estupendos folladores.
Mientras hablaba con mi primo Dulce no cesaba de jugar queriendo que le hiciera caso, me lamía la cara y cuando lo apartaba volvía a saltar sobre mí en un juego continuo.
-Quieto perrito juguetón, vamos a dormir. Apagué la luz e intenté conciliar el sueño abrazando el cuerpo de mi perro. Aquel propósito del principio para que Dulce durmiera en el cuarto de limpieza no se realizaba y prácticamente estaba siempre a mi lado cuando estaba en casa.
Era la mejor compañía que por ahora podía tener.
Así pensando el sueño se me había ido y volví a encender la luz, cogí la cabeza de Dulce para unirla con la mía, ese pequeño gesto bastó para desatar sus ganas de jugar y comenzar a lamerme. Había tomado una decisión y temblaba por las posibles consecuencias.
Me quité el pantaloncito y fui llevando la cabeza de dulce hacia mis genitales entre juegos. Antes de que yo terminara de llevarle él realizó el camino empezando a lamerme los huevos y la polla aun blanda. Abrí las piernas para acogerle y dejarle lugar entre ellas
Adri, me gustaba sentir la humedad fría de su hocico y la calidez de la lengua, su aliento cálido y agitado en mi anito, rápidamente la polla se me endurecía, muy probablemente porque llevaba mucho tiempo desando que alguien me diera placer, o simplemente por la adrenalina que me mantenía excitado y deseoso ante lo desconocido.
Solamente sujetaba el fuste de la verga para que mi nuevo amante canino me lamiera el glande enroscando la lengua en él. Subía y bajaba el pellejo del prepucio para ayudar a que fueran saliendo los jugos que Dulce recogía y limpiaba en un incesante y rápido ir y venir de su lengua.
Me tenía totalmente tensionado haciéndome padecer, era una mamada-lamida totalmente diferente a la que una persona te pueda hacer y a veces temía, cuando enroscaba la lengua y tiraba, que se llevara mi verga y pudiera morderla, estaba totalmente equivocado, lo hacía todo milimétricamente para que sus incisivos dientes no me tocaran, ni me rasparan siquiera.
Se me tensaban los músculos del vientre, marcando los abdominales como nunca me había pasado intentando respirar, entregado totalmente al placer que me hacía sentir mi perrito, continuo y enervante hasta que no lo pude soportar, necesitaba sacar la tensión que acumulada y me masturbe muy rápido hasta sentir el orgasmos que me liberaba, y no por eso el placer disminuía, al oler o sentir la leche que me salía Dulce intensificó la rapidez de sus lamidas.
Tuve que abrazarle sobre mi pecho desnudo para que se detuviera, me iba a matar de placer, y lo besé en la boca y le lamí la lengua lo mismo que él a mí, me volvía loco de cariño y agradecimiento por como me lo había hecho pasar.
Me entró un poco de remordimiento, yo lo había disfrutado y él se repegaba sobre mis piernas pasando la humedad de sus genitales por ellas, las abrí y lo posicioné abrazándole el cuerpo, se impulsaba contra mi afianzando sus patas traseras en la ropa de la cama, sentía el calor de su pija punteando en mi ano, no acertaba para entrar en mí y penetrarme, metí la mano para ayudarle, resultaba difícil y mis dedos no lograban sujetarle la verguita que además se me resbalaba y allí, en mi mano, sin lograr penetrarme, se derramó como si le hubiera hecho una paja masturbándolo.
Enseguida me dejó para comenzar a lamer el esperma que tenía en la mano, en mis piernas y en el ano dejando para el final el limpiar su verguita. Ahora podía verla, no llegaba a diez centímetros y era delgada. No tuve fuerzas para ir a lavarme y pensé que me ducharía rápidamente a la mañana.
Había logrado un nuevo amante, delicioso, diferente y que no me abandonaba a la noche.
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Veo que te ha producido gracia lo de “lanzado”, lo eres mi amor, pero me encanta que seas así y vayas por delante para yo seguirte en lo que desees.
Espero que nuestra vida no sea depravada pero si alegre y lujuriosa.
Lo de ver como follan a mamá, o que me follen delante ella no me molesta, simplemente no me atrae, sabes cómo me cogieron mi primo y Pablo delante de papá, ya lo han hecho y no ha pasado nada, puede haber personas a quienes les guste y me parece normal, si a ti te gusta lo haría si hubiera oportunidad, no te sientas mal por pensar en eso.
Habrás leído ya lo que he avanzado con Dulce, aunque no tengo muy claro lo de que sea marica, le gusta meter la verga pero no he hecho la prueba de tocarle el anito. Ya veremos más adelante.
Preferiría tener tu anito al suyo y comértelo rico para que disfrutaras.
Pienso que con Yasin no habrá problema, te lo hará igual de bien que conmigo y antes te lo abriría yo y prepararlo para la vergota de Yasin. Lo pasaríamos bien los tres, sin abusar para que tu culito volviera a cerrarse. ¡Wau!, me he calentado pensado que mi negrito te coge.
Mamá no ha vuelto a llevarme donde Adrian, ya sabes que tengo poco vello y aún no me ha crecido nada, fue una buena sesión depilatoria la que me hicieron, para los masajes tampoco hay problema, Eduardo tiene su propio preparador y me ha pedido que lo utilice y me dirija para que mi cuerpo no cambie.
Me ha alegrado mucho saber que cada vez usas más tu juguete y que estas educando a tu culito a tenerlo ocupado y sacarle placer, ¿es bonito verdad?, sentir ese picorcito en la cola pidiendo que algo lo toque y lo acaricie, que le roce por dentro muy suave como la piel de una verga. Te sugiero que compres un dildo con vibrador de varias velocidades, como el que usó Edu conmigo para calmarme la calentura. Lo mejor sería que tuvieras una polla de verdad, que no fuera grande y seguro que la encontrarás.
Si alguien te la mete está en tu misma situación comprometida, no va a contar nada sobre ti, busca entre tus amigos, tienes que tener varios a tu alrededor y no los ves.
¿Mi novito será siempre un putito de armario? No quiero que sea así, nos iremos a vivir lejos para no tener que ocultar lo que sentimos y podernos besar por la calle como algo normal.
Si cuando llegue el día de vernos me lo pides, seré tu marido, o mujercita, lo que más te agrade, si para entonces me sigues deseando y queriendo.
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Tuve que darme una ducha muy rápido para ir a desayunar, Dulce continuaba entre las sábanas, acaricié su cabeza revolviéndole el pelaje, y solo se levantó para seguirme a la cocina, buscando su desayuno al igual que yo.
Edu estaba ya desayunando con un periódico en la mano, tenía que ir al centro, lo dejaríamos en su oficina y luego Damián me llevaría al colegio. Una vez aislados en el coche besé como quería a Edu y le conté lo que sucedió con Dulce a la noche.
No paraba de reír, sobre todo al referirle que era imposible detener al perro en su afán por meterme la verga, y que no conseguí que me penetrara.
-Es joven todavía, necesitas ayuda para sostenerle y dirigirle la verga a tu culito, nos has salido explorador queriendo experimentar nuevas cosas. Se le notaba satisfecho.
-Yo os ayudaré si tanto te gusta.
-No sé si me gusta Edu, me dio pena haber disfrutado yo y él quedarse en la puerta con ganas.
-Sí, ya te voy conociendo pequeño, ahora tendrás que ser paciente con él, le habrá gustado y querrá hacerlo cuando sienta ganas y te huela, te tomará por su perra.
Reíamos los dos con ganas, él más que yo.
-Cuando se detenga el coche quiero que bajes un momento y te quedas esperando en la puerta.
Llegamos ante su oficina, un edifico altísimo, de más de treinta plantas de cristal negro. Damián detuvo el coche un poco alejado de la escaleras que conducían a la puerta, había mucha gene entrando en el edificio, como una marea humana.
Me quedé delante de la puerta del coche estacionado, como Edu me había pedido, él se dirigió hacia la izquierda donde dos señores le esperaban, uno de ellos sería de su edad y el otro más joven, mucho más.
Estuvo un momento con ellos dándose la mano y los tres reían, entonces Edu se volvió y me señaló a mí o al coche, creo que era a mí porque no apartaban los ojos de mi figura, sobre todo el más joven de los dos. Me hizo una señal para indicarme que podía partir ya.
Envié un mensaje a Alberto para decirle que había conseguido permiso para estar con él el sábado, y tuve que interrumpir los mensajes que no dejaban de llegar mostrando lo contento que se sentía, y quería establecer ya la hora de la cita, le dije que como media hora antes que otras veces estaría donde ya se había quedado como nuestro lugar de encuentro, delante del semáforo, una vez pasado el paso de peatones.
No sé lo que me pasaba Adri, iba a tener mi primera cita con un chico a solas, como si fuera su novio sin serlo, claro no iba a dejarle que me cogiera de la mano durante el paseo ni nada de eso, así pensaba en ese momento dando vueltas en mi cabeza adelantando acontecimientos sobre lo que sucedería, y si al fin se atrevería a rozar sus labios con los míos para sentir otra vez aquel estremecimiento que no olvidaba a pesar de haber transcurrido tantos días.
Le conté con más detalle a Rubén lo que me sucedía sentados en las gradas del campo de fútbol mirando jugar a los chicos.
-¿No te irás a enamorar? Es muy raro lo que te sucede y no os conocéis de nada.
-No, ¿cómo piensas eso? Ya tengo un novio que es Adrian, un día vendrá a por mí y me llevará y además sabes que tengo que servir a Eduardo.
-Como quieras pero ten cuidado, una cosa es un novio que está tan lejos y no significa mucho, y otra poderlo ver a veces como a Alberto. No veía la razón de sus temores, Alberto querría lo que todos quieren de mí, pues se lo daba y se terminó, y Adri, ese pensamiento me puso triste y cerré con fuerza los ojos para que las lágrimas con me cayeran por la cara.
Cuando llegué a casa mamá hablaban con un señor que parecía el jefe de los trabajadores dándole instrucciones, no me vio o no quiso prestarme atención.
-¡Hola mamá!
-¡Ay amor ya llegaste! Continuó hablando sin darme un beso que esperaba.
No la volví a ver el resto de la tarde aunque solo salí de mi habitación cuando terminé mis trabajos para ir a nadar. Eduardo estaba en el agua y nadé con él, también jugué en el agua con Dulce.
-Estoy caliente todo el día por lo que me contaste que pasó con tu perrito. Dejó su albornoz y vino para abrazarme, me subí a un sillón colocándome de espaldas a él apretando las nalgas contra sus genitales.
Tenía la verga como un tubo sin fuerzas, respiraba entrecortado pasando sus brazos por mi cuerpo sujetando mis tetitas entre sus dedos.
-Eres delicioso chiquillo, quisiera ser más joven para estar siempre erecto y poderte penetrar sin parar.
-¿Quieres cogerme ahora? Dejó de abrazarme sin hablar y fue al armario de bebidas, debía tener sus pastillas allí y volviendo la cabeza le veía que bebía apresurado de un vaso.
Comencé a prepararme sabiendo lo que sucedería y cerré los ojos para concentrarme mientras empezaba a acariciarme el hoyito con mis dedos.
Eduardo estaba cogiendo calentura y volvió para abrazarme por atrás, me inclinó y abrió más mis nalgas para comenzar a comerme el culito.
-No me cansaría de cogerte si fuera más joven. Jadeaba sin poder hablar mientras no paraba de forzar su lengua para enterrarla en mi anito.
Lo hacía riquísimo, tenía más fuerza en la lengua que en su verga, me azotó una y otra vez para luego besarme el trasero. A veces me abrazaba juntando su cuerpo y empecé a notar la dureza de su pene punteando en mi hoyito.
Pude meterme los dedos, tenía mi culito dilatado por la intensa comida que me había dado, sentía mi dolorido pene que deseaba descargarse y a mi anito queriendo estar lleno.
Hundí el pecho en el asiento y saqué las nalgas bien abiertas, ofrecidas al semental que no terminaba de encajar su verga para entrar en mí mientras bufaba apretando. Sujeté su verga con la mano, no terminaba de coger la dureza suficiente y le ayudé a encajarla y que la fuera metiendo.
¡Ohh! Le costaba penetrarme y mantenerse dentro de mi culo, me relajé para hacerlo más fácil y procuré no cerrar el ano para no expulsarle, y así poco a poco cogía consistencia entrando y saliendo de mi culo follándome muy rico.
-Me voy a correr chiquillo, ahora entro bien en tu culito mi vida. Yo también estaba gozando a pesar de toda la dificultad de la cogida y comencé a masturbarme para sacarme la leche antes de que abandonara mi culo, y sentir el doble placer, anal y por la polla que explotaba ya. Tuve una larga corrida gimiendo al sentir como Edu me llenaba el vientre de semen apoyando su peludo pecho en mi espalda, muy pegado a mí y rugiendo mientras temblaba.
Me produjo cierta vergüenza cuando vi a su criado recoger el semen que había dejado sobre el asiento.
En la cama mi perrito quería jugar y no me dejaba dormir lamiéndome la cara y buscando en mi entrepierna. Estaba distraído pensando en mi cita que me tenía muy nervioso.
-Déjame amor, esta noche no, quiero descansar. Estaba satisfecho con la follada de Edu a pesar de todo. Dulce continuaba insistiendo en meter el hocico entre mis piernas.
-Ya basta Dulce, ¡no soy tu perra, me escuchas! Me dio lástima la carita que puso al hablarle tan brusco y lo rodeé entre mis brazos, besando su frío hociquito.
-Vamos a dormir amor.
Te envío todo esto Adri querido, te pregunté para que me orientaras sobre Alberto y no me dijiste nada sobre esto que me inquieta y más después de escuchar a Rubén lo que piensa.
Respuesta:
Mi hermosa, Eduardo te cuidará…
¡Hermosa y Golosa princesita!
¡Mi vida hermosa!, me alegra saber de nuevo de ti, me haces respirar de manera excitada cada vez que te leo.
Princesa, ya sé que lo de Alberto se me pasó, y me disculpo, pero sobre él yo solo te puedo decir que será una aventura más que cada quien debe vivir, porque como me has dicho hace mucho, somos jóvenes y vivir de manera restringida no debe ser.
Debemos vivir al máximo, para que seamos los más experimentados, y que nadie nos cuente la vida, porque nosotros ya la vivimos, así que yo respecto a él, te diré que disfrutes la vida, las experiencias, y que sobre todo la cita con él salga de lo mejor, porque ya sé que es mayor que tú, pero recuerda que hasta yo lo soy, y que la verdad será mejor que experimentes, y claro que también disfrutes de los placeres de un chico.
Pero tendrás más gente con la que has vivido y serán por siempre parte de tu vida, solo recomiendo que te cuides de todas las formas posibles, ya sabes, preservativo, lubricante y que sean cariñosos.
Ya sabes que no te digo que te ofrezcas, sino que, como dices tú, no te quiero solo para mí, porque no eres mi esclavo ni yo tu amo, somos libres de coger y también tenemos necesidades que cubrir así que disfruta mi bebe hermoso, cuídate y sigue sexy mi princesa bella y golosa.
Amor ya sé que soy lanzado, pero mejor dejemos de lado lo de coger con tu mami y contigo, ya que sabemos que solo hasta ahora es imaginación, no realidad, jajaja.
Creo que tienes toda la razón, soy putito de closet, la verdad, no es que no me anime a declararme gay de una vez, sino que me siento de mayor manera atraído por ambos bandos, me excitan las chicas con poca ropa y que son coquetas y sexys, pero también me llaman la atención los chicos frágiles y delgados como tú, que se ven sexys, no musculosos ni nada de eso, solo que sean así como tú eres, sencillos, libres y hermosos.
Así que la verdad, dejaré que solo tú y Yasin, digo si tu quieres, pues que me cojan y que nos divirtamos en toda plenitud y que seamos unidos al sexo carnal, jajaja, pero mi vida tú lo sabes, tu eres uno de los tres que saben mis tendencias hacia esto.
Mi vida, me encanta que me entiendas del todo y que me comprendas debido a mis debilidades, espero que me ames aun así como soy.
¡Lo de tu perrito me parece tan excitante!, como tu perrito te lame la carita y como le ofreciste tu polla y él lo lamió como una paleta de arriba a abajo, te lamió los huevos, la polla el culo, y él tan cachorro como tú ya sabe sobre tus gustos que te brotan de la piel.
Y es cierto lo que dice Eduardo, al respecto de que Dulce te querrá tomar cuando el desee, pues es cierto Dulce deseará que le des tu culito para coger y deslecharse contigo.
Claro que tú, de alguna forma sabes, que te querrá todos los días, pero ya sabes que es tu decisión el coger con él o no, claro que me gustaría que lo hicieras, una travesura de vez en cuando con él sería muy sexy y delicioso, sería una forma de desestresarte y que te conozcas un poquito más, jijiji.
Respecto a lo que me decías una vez de que mi perro es más grande y que podría ser peligroso, pues fíjate que no resultó así.
Y te soy sincero ahora, no dejé que me cogiera ni nada de eso, solo una vez noté que me veía de manera extraña, yo me estaba masturbando y de repente se acercó, no me lamió como tu cachorrito, solo se quedo ahí mirándome, pero noté que su verga se puso roja y creció mucho.
Yo casi terminaba y el con su patita se rascaba la polla, al fin terminé y me bañé en mi propia leche, una parte la guardé, ya sabes por qué, jajaja, el resto me lo comí así de mi vientre y de mi polla.
Terminé de comerme mi semen y precum, noté que mi perro estaba excitado y no terminaba, así que yo desnudo me acerque a él y le empecé a masturbar, él quieto y solo respirando fuerte, al fin noté la bola en su polla, no se movía solo estaba esperando a que acabara y al fin se deslechó, le salió mucho semen, mi perro se retiro un poco y me empezó a lamer la mano con su semen, comía de mi mano su propio semen, mi perro es muy parecido a mí, jajaja.
Después me metí a duchar, pero mi perro se metió junto conmigo, ya sabes que ahora me limpio el culo bien para poder introducirme el dildo que compré, ya consideré lo del vibrador pero quiero esperar un poco más, bueno me limpié y me sequé, a él también aproveché para bañarlo, y también lo sequé con otra toalla.
Salimos los dos duchados y limpios, me preparé para introducirme el dildo y me puse un poco de lubricante, introduje primero dos dedos y así hasta llegar a cinco dedos, ya estaba listo para el dildo, empecé a introducirlo, me sentía como si estuviera siendo invadido por algo, pero la verdad de alguna forma lo disfrutaba.
Y la verdad me gustó, ya con eso dentro de mí, empecé con el mete y saca que es tan rico, ¡woow!, sentía las mejores cosas, jajaja, noté que mi perro se excito otra vez, pero yo no quería que me cogiera, así que no hice nada para atraerlo, pero se acerco a mí, y empezó a lamer mi pene, eso también me excitó y, ¡woww!, me iba a venir más pronto que tarde, jajaja, me estaba violando yo solo hasta que por fin di un gemido como los que da mi ex novia, así de puta, jajaja, terminé y me saqué el dildo que aun lubricado se veía grande e imposible que me entrara.
Mi perro se comió mi semen, al final empezó a lamer mi dildo, y pues lo tuve que limpiar para guardarlo. ¡Ojala!, y nunca mi perro me pida que le de leche todos los días, jajaja, pero así me sucedió, por este día, ya me vestí, y me preparé para salir y pasear por la ciudad.
Fui con mi ex novia a pasear un rato, ya cuando por fin pasé por ella a su casa, me hizo una mamada y me deslechó igual que mi perro, ella se comió mi semen y una parte la guardó para ella, dice que sirve como crema para rejuvenecer, jajaja, pero la verdad lo dudo, al final ya paseamos y comimos rico, así pasó mi fin de semana, jajaja.
Mi vida me encanta que te cuiden tanto como yo lo haré. Y ya sé que es triste pero es cierto, la verdad. Hasta yo lo diría, que nombrarme yo como tu novio estando yo tan lejos, pero es cierto, yo confío en ti y tú en mí-
No hemos tenido el placer de estar uno frente al otro, así para decirnos cuanto nos amamos, claro que yo estoy dispuesto a esperar, pero no sé si tú lo estás, porque he notado que te han puesto a pensar sobre eso, la verdad espero que lo pienses bien, y ya sé que estoy lejos, pero así y todo espero que me ames como yo lo hago contigo mi hermosa princesa.
Besos mi golosa y hermosa nena, dueña de mis deseos de placer. 

jaime.iriarte92@gmail.com

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