Un día que jamás olvidaré Sucedió una tarde del martes. Un compañero y yo habíamos quedado para hacer una tarea en equipo en mi casa, así que nos subimos a mi cuarto para hacerla.

Una vez que acabamos de terminar la tarea, mi compañero me dice:

-Oye, ¿puedo usar la compu?

-Claro – le respondí.

El era alto y delgado, de piel morena algo quemada por el sol. Su cabello era lacio y negro, sus ojos brillantes y atractivos y sus facciones bastante finas. Iba vestido con un short de color azul y una camisa de deporte.

El comenzó a navegar por el internet, primero a páginas de videos populares o a buscar imágenes de videojuegos. Como no había nada extraño, dejé de prestarle atención y comencé a releer la tarea.

Mientras terminaba de revisar el trabajo, escuchó que el comienza a gemir y a jadear. Me volteó para ver que pasa, y grande es mi sorpresa.

Se había bajado el short y se estaba jalando un pene de 15 cm no muy grueso. Se había subido la camisa a la altura del pecho y tenía la ropa interior por los tobillos.

Cuando se dió cuenta de que le estaba viendo, me sonrié y me dice:

-Nos hacemos la paja?

Yo quedé sorprendido ante la visión de verlo desnudo, pues ya se había sacado la camisa y los shorts. Fijó su vista en el monitor, y me di cuenta de que estaba viendo un sitio de imágenes pornográficas. Eso me calento, y le dije:

-Vale.

Me saqué el cinturón y me bajé el pantalón y las trusas, mostrando un pene muy flácido de 10 cm. El se río un poco y continuó masturbandose, yo seguí su ejemplo, más calentado por verlo pajearse que por las imágenes.

Cuando comencé a sentir los cosquilleos de placer en mi pene y cintura me recosté en el suelo y continué jalándomela, sin darme cuenta de que mi amigo se había parado y me levantaba.

-Sácate la camisa, quiero probar algo contigo.

Asentí y me quite la playera que traía, quedando totalmente desnudo. El se sentó conmigo en el piso y comenzó a lamerme las tetillas. ¡Oh! Sentía tan rico su respiración en mi pecho.

Lentamente fue bajando hasta llegar a mi pene y comenzó a lamerme los testículos, provocandome una sensación de placer inmeso, tanto que comencé a sudar. Luego él me dijo.

-Te la voy a chupar – Y succionó mi verga con los labios.

Comenzó a chupar bastante rápido y a apretar mi pene con su lengua y boca, y yo estaba que me moría. ¡Oh! ¡Ah! ¡Ahí! ¡Lamemela toda! Gritaba, y el me la chupaba y chupaba mientras me masajeaba mis pelotas.

Comencé a sentir vibraciones en mi pene y le dije que me estaba corriendo. El asintió y comenzó a chuparmela aún más duro!

¡Ah! ¡Oh! Gemía y gemía, y cuando me corrí en su boca solté un gemido bien fuerte y me tumbe en el piso.

El se sacó mi pene de su boca y se limpio mi semen de la boca. Luego me dijo que me diera la vuelta.

Cuando me volteé, el me acerco su enorme pene a mi raja y me sonrió. Me dijo: Tal vez te duela un poco, y no te preocupes, jamás lo he hecho con nadie… pero si que he leído como hacerlo en internet.

Cuando sentí que metía toda su verga en mi culo me dieron ganas de gritar de dolor, pero pronto comencé a sentir placer. Me la metía y sacaba bien duro, a veces rápido y luego lento.

Comencé a sentir que su respiración se agitaba, y comenzó a metermela aún más profundo. El grito y luego sentí que un líquido caliente me corría por el intestino.

Se había corrido en mí.

Sacó su pene de mi culo y me sonrió. Me dijo: Eres muy guapo, y me besó. Yo le comencé a chupar la polla y me acosté sobre su vientre.

Ese fue mi relato. Luego nos seguimos encontrando y lo hacíamos en lugares escondidos, nos la chupabamos y la metíamos… todo es increíble.


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