Mi compañerito de viaje
Junto con un amigo habíamos comprado un viaje a la playa, de último mi amigo se enfermo y no pudo y decidí ir solo.
Son esos tipo de viaje que organizan por redes y vamos en autobús rentado y cosas como eso.
Cuando llegue a dónde saldría el autobús no conocía a nadie, pero poco a poco saludando personas conocí a unos cuantos que irían en el viaje.
Al poco tiempo llegó la hora de salir y noté que el camión no se llenó ni a la mitad. Muchos habían faltado. Aún así no se canceló.
Al acomodarnos en el camión un chaval de como 12 se sentó conmigo, no tenia sentido ir de a dos si el camion estaba casi vacio pero no le dije nada, se puso audífonos, el camino comenzó y al poco tiempo se quedó dormido y comenzó a recargarse en mi. Era un viaje de 10-11 horas así que Paso el tiempo y también me quede dormido. Después de un rato me desperté con la sorpresa de que el chaval me estaba tocando con su mano el pene por encima del pans que tenía puesto, medio mobi y el se hizo el dormido, seguia recargado y acomodado de lado con sus manos en mis piernas. Me pare para ir al baño y el se despertó.
Cuando volví y me senté no le dije nada ni el a mi, me recargue como si fuera a dormirme de nuevo y al poco tiempo de nuevo se recargo y apoyo sus brazos en mi pero sin tocarme.
Seguimos el camino y nada más paso en ese momento.
Cuando llegamos al hotel el organizador dijo que reacomodaria las habitaciones porque muchos no habían podido ir. La mayoría de los que estaban eran familias o grupos de justo 4, y para mí sorpresa este chaval viajaba solo, su mamá con quién iba a ir tampoco fue y no lo quiso dejar sin la experiencia, al parecer era conocido de los organizadores y por eso fue solo.
Me sorprendió cuando me dijeron si el podía quedarse en mi habitación pero dije que si. Yo tenía habitación para 2 ( camas separadas ).
Subimos el equipaje y comenzamos a platicar, era muy agradable y energético.
Salimos a conocer el lugar y a cenar en el hotel y después de un rato en la alberca subimos para descansar del viaje y comenzar al otro día con energías.
Ya en la habitación me metí a bañar y cuando salí ví al chaval viendo la tele acostado en su cama pero sin short solo playera y trusa. Me le quedé viendo y me dijo: hace mucho calor aquí verdad? Yo no le puse atención pero recordé que en el camino me venía tocando y en automático se me paró. No le di importancia y le dije a si pero podemos poner la habitación más fría si quieres. Lo hice y me fui a acostar. Le dije oye cuando te vayas a dormir apagas la tele y me dijo que si
Me acosté y al poco tiempo me quedé dormido pero en madrugada al acomodarme me di cuenta que el chava se había ido a acostar conmigo y no había sentido si me había estado tocando pero si me di cuenta que no estaba dormido solo fingia. Me despegue un poco y me puse de lado tapando con mi mano mis partes y de a poco siento como su mano curiosa toca la mía y comienza a querer quitarla. Yo la moví y el rápido quitó la suya.
Pensé que se rendiría pero no, paso un poco de tiempo y el comenzó a pegar sus nalgas en mi miembro, lentamente se fue haciendo para atrás hasta que quedamos muy pegados, con mi miembro ya exitado en su raya.
Para esto yo ya sabía lo que el quería y yo tenía ganas de hacerlo, me moví un poco apoyándome en el y comence a frotarle el culo con mi pene duro.
El por otro lado se ponía firme para sentir más, escuchaba como su respiración se agitaba y se ponía más caliente. Yo me movía un poco más sin miedo sabiendo que le estaba gustando. Entre tanto frote de repente se le salio un suspiro entre gemido silencioso, y en ese momento lo agarre de la cintura, comencé a darle un poco más fuerte y el comenzó a respirar más y más con pequeños gemidos de placer que me hacían saber lo mucho que lo estaba disfrutando.
No me aguante más y me decidí a bajarle la trusa, comencé metiendo mi mano en el elástico y deslizando de arriba y cuando llegue abajo el se levantó un poco para que la quitara más fácil. Yo sabía que el si quería y me estaba dando permiso. Me saque el pene y se lo acomode en las nalgas, estaba ardiendo de calor, yo estaba súper húmedo lleno de precum y poco a poco apuntando en su oyito se la empecé a empujar abriéndome camino en su colita. Poco a poco mi pene comenzó a entrar, con cada movimiento sentía como me deslizaba en su interior mientras el se entregaba dándome una exitante bienvenida con suspiros y gemidos silenciosos, sentía como se le erizaba la piel y se movia a mi ritmo para disfrutar cada movimiento. Pensé en solo meterle la punta pero cuando me di cuenta ya estaba toda adentro, sentía sus nalgas húmedas de sudor tomando con mis huevos y pelvis, mis bellos rosaban su piel y nuestros cuerpos chocaban mientras le masajeaba el ano con mi pene. Aunque al inicio era todo suave y lento poco a poco subí la velocidad y de un momento a otro ya le estaba dando la cogida de su vida. Lo tenía completamente entregado a mi, disfrutando su curiosidad y yo experimentando algo que no había imaginado, duramos mucho tiempo asi hasta que no aguante mas y me vine. Cuando solté los chorros de semen el no se aguanto y soltó ahora sí unos gemidos más fuertes levanto la pierna h la puso sobre mi. Lo abrace y comencé a darle besos en la nuca mientras le decía que sentía muy rico. No me dijo nada y cuando recupere la respiración se la saqué y después le subí la trusa, nos quedamos dormidos y cuando despertamos no dijo nada. Excepto que se acostó conmigo porque le dió frío en la noche por la temperatura del clima.
Yo le pregunté si durmió bien y me dijo que si y solo eso.
Nos alistamos para salir y estuvimos todos el día con el grupo de viaje.
En la siguiente noche yo quiera que se repitiera pero no sabía cómo decirle o proponérselo, durante el día aunque hablamos casi todo el tiempo nunca dijimos nada de lo que habia passado.
Mi sorpresa fue cuando ya casi por dormir el me preguntó si se podía dormir conmigo de nuevo, dijo que había dormido muy cómodo y que y sin pensar le dije que si. Me hice a un lado y se acostó conmigo, nos tapamos con una sabana, extendi mi brazo y se acomodo como si fuera su almohada lo abrace y se acurrucó conmigo como si fuera mi novia.
Lo abrace y me atreví a darle un beso esperando que no se asustara y mi sorpresa fue que de un impulso comenzó a besarme más apasionado, no tuvimos que decir nada y comenzamos a tocarnos y desvestirnos, esa noche se lo hice dos veces y nos dormimos totalmente desnudos.
En la mañana al despertar sin ropa no dejaba de decirme lo mucho que le gustaba estar conmigo lo rico que se sentía coger y no me soltaba el pene para nada.
Ese día lo hicimos otras dos veces más durante el día se me ponía encima y me cabalgaba, nos bañamos juntos y me hice unas mamadas riquísimas.
Nuestra última noche nos volvimos locos haciendo de todo.
Al final volvimos a casa, en este tiempo solo una vez vino a mi casa para hacerlo pero por la distancia en la que vivimos no se a podido repetir mucho.
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Mi primo Uriel
