Mi primer dildo

Hola, hoy les voy a contar de cuando me compre mi primer dildo,

y de cómo me volví adicto a esos juguetes, esto paso hace ya unos años,

fue cuando tenía 22 años.

Desde muy joven yo había intentado méteme cosas por el culo,

después de mi primer penetración anal, yo sabía que ese placer podía repetirse aun estando solo,

por eso siempre intente simular algún pene, comencé como casi todos,

introduciendo alguno que otro dedo mientras me masturbaba,

como esto no era suficiente me dedique a buscar algún otro objeto, y lo primero que encontré fue un pepino en la cocina,

a decir verdad me daba un poco de miedo ya que este era muy gordo y algo grande poco más de los 20cm,

pero sabía que si lo lograba seria de las mayores experiencias en mi joven vida,

al inicio comencé por ponerle un condón para usar el lubricante que este tenía,

lo acerque a mi ano, y al sentir como comenzaba a abrir espacio,

la sensación de tener un pene bastante grande se encontraba presente,

paso un largo rato hasta que pude introducir por completo la cabeza del pepino,

había logrado solamente introducir alrededor de 3 cm pero el grosor era lo que me estaba matando,

me quede en esa posición por más de 5 minutos intentado que mi ano se acoplara, pero no lo logre,

termine desistiendo, ya que el dolor comenzaba a hacerse más presente,

ese día solamente me conforme por pajearme pensando en ese monstruo que había intentado entrar en mi ano.

Ya con 22 años, y mi primer trabajo estable, decidí realizar una pequeña inversión,

por lo cual me anime a entrar a una sex shop que se encontraba en el centro de la ciudad,

compre un dildo realista,

este tenía una ventosa que se podía colocar en casi cualquier parte lisa,

tenía un largo de 18 cm y de un grosor más que decente, y una textura de lo más natural,

era lo más parecido a un pene que encontré,

lo compre y fui corriendo a mi casa a probarlo,

además compre ya en la tienda un lubricante para poder comerme por completo ese dildo tan hermoso.

Todo el camino tuve una erección de solamente pensar en cómo me iba a auto complacer por fin por el ano,

y recordar esas ocasiones donde algún hombre me había penetrado duramente por la cola.

Corriendo llegue a la ducha a darme un buen baño anal para poder realizar todo de la manera correcta,

salí desnudo y con la erección aun al 100,

puse una toalla en el piso, abrí mi hermoso dildo, y lo coloque en piso,

lo veía como no había visto un pene antes, deseaba tenerlo dentro de mí lo antes posible,

además de que las ganas de chuparlo me carcomían,

pero era totalmente mío y comencé a darle una de las mejores mamadas que había dado hasta entonces,

la saliva con el que lo base fue una cantidad abrumadora, el sonido de mi boca con ese dildo se escuchaba por toda la casa,

está súper excitado,

y lo primero que hice fue abrir el bote de lubricante y me coloque una buena porción en la mano y proseguí a embarrarme todo eso en la cola,

metí un par de dedos para que el líquido estuviese también adentro,

el lubricante era un relajante anal,

por lo cual casi inmediatamente mi cavidad anal se comenzaba a dormir,

pero al mismo tiempo se calentaba la piel,

sin pensarlo dos veces mi puse en cuclillas sobre el dildo y cerrando los ojos imaginándome que era algún macho apunto de follarme,

como nunca antes deje caer mi cuerpo al piso y entro completamente di un grito de placer,

sentí como había tocado algo dentro de mí, al mirar abajo, pude apreciar como tenía mis huevos posados sobre los huevos del dildo,

eso me prendió mas ya que parecía que todo era real,

cabalgue ese dildo por más de 20 minutos, y note por primera vez que mi erección se duplico,

me dolía con solo tocarla, y como esta rebotaba por la cabalgata que le daba a ese pedazo de plástico,

pero no me importaba estaba teniendo el mejor sexo que nunca nadie me había dado.

Cada dos que tres me salía del dilo y lo bañaba con más lubricante,

en una de esas ocasiones, al salirme escuche el famoso PLOP,

lo cual me hizo que me extra aún más porque sabía que mi culo estaba abierto en su totalidad,

tome mi teléfono y saque una fotografía para apreciar ese agujero en mí, y efectivamente, mi ano estaba completamente abierto,

casi podía mirar en su interior, así que decidí colocarme de tal forma que pudiera llenar mi hoyo con lubricante,

casi vacié la mitad del lubricante en mí y como no me percataba que salía nada sabía que todo estaba dentro de mí.

Esto último fue lo que más ayudo a mi excitación,

ya que al colocarme sobre el dildo nuevamente, se sentía como el líquido salía de mi por cada vez que hacia el sube baja,

imaginándome que eso era el dulce néctar de un pene de verdad, no me controle más y comencé a gritar como toda una puta,

la cabalgata se incrementó apunto en el que tuve más de un orgasmo seguido,

pero sin que la eyaculación estuviese presente, eso solo me incito a hacer más duro la cogida que yo mismo me estaba dando,

pasaron más de 10 minutos, cuando por fin en uno de esos orgasmos anales, que cabe mencionar, fueron los mejores orgasmos que había tenido jamás,

pero mi eyaculación fue la mayor en toda mi vida, salieron más de 10 chorros potentes de leche caliente de mi todos muy potentes,

me al momento de comenzar a correrme, me quede con el dildo completo en mi cola,

por lo cual las contracciones apretaban más el dildo en mi cola multiplicando el placer,

sin bromear, mi semen salió a casi 2 metros de distancia, dentro de mi calentura, quite el dildo del piso sin sacarlo de mi cola,

y me proseguí a lamer todo el semen del piso, aún caliente me tome todo.

Me quede tirado en el piso por un rato hasta que mi erección logro ceder, y proseguí a sacar al pequeño campeón de mi cola.

Desde entonces, soy un adicto a las pijas en mi cola, aún tengo mi pequeño amigo que cuando estoy solo y caliente me das las mejores folladas.

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