Primera vez jugando con mi culito

Mi nombre es Dany y tengo 22 años, soy delgadito, moreno, mido 1.65, pelo castaño, ojos cafés, pernas largas, culito paradito, gay desde los 15 y desde muy pequeño fui femenino.

Como dije desde los 15 me considero gay pero jamás había estado con nadie, esto que a continuación les contaré comenzó cuando recién cumplí los 18 años,

esa fue la primera vez que por fin me adentré al maravilloso mundo de la masturbación anal y desde entonces no puedo dejarlo, es delicioso.

Desde siempre me ha gustado el porno y siempre me ponía a ver videos y leer relatos de todo tipo, gay, heterosexual, travesti, etc.

Y en todo momento me sentía siendo yo la perrita que describían en cada escena o en cada relato.

En esos días también comencé a investigar como las mujeres y hombres gozan de placer cuando se les estimula el anito y eso comenzó con mis ganas de poder hacerlo, no lo podía sacar de mi mente.

Cuando llegaron las vacaciones yo no podía dejar de pensar en hacerlo ya, incluso me masturbaba en las noches pensando en probar mi culito, por fin un día me decidí a hacerlo; la noche anterior ni siquiera pude dormir pensando en eso.

Así que un miércoles que mis papás trabajaban y no llegaban hasta tarde,

me desperté muy temprano para poder aprovechar todo el día;

recuerdo que me levanté de mi cama y me desnude completamente, me encanta poder andar desnudo por toda mi casa y además estaba muy emocionado por lo que haría muy pronto.

Bajé a la cocina a desayunar, me serví cereal con leche y se me antojo ponerle un plátano, al verlo recordé como en los videos la gente lo utilizaba también para sus juegos sexuales, así que también quise probarlo como uno de mis juguetitos para más tarde.

Toda la mañana anduve buscando cosas que me sirvieran como juguetitos para mi anito mientras veía videos porno en mi celular.

Encontré un marcador grueso, un vela nueva aún en su envoltura,

mi cepillo de dientes, un masajeador que vibraba, un desodorante en forma de cilindro, y un animal de juguete mío con una cola larga y gruesa jiji, se veía muy rico, se me estaba haciendo algo a la boca.

Después lo lave todo muy bien con agua y jabón y lo lleve todo a mi cama, en los artículos que había leído sobre masturbación anal decía que debía limpiar mi culito para poder disfrutar más y no tener algún problema de ensuciar nada, yo nunca había hecho algo así.

Investigando encontré que necesitaba hacer un enema y decía que podía hacer uno muy fácil, preparé agua tibia y busqué una jeringa, le quité la aguja y me dirigí directo al baño, me recosté sobre un pequeño tapete y me introduje muy despacio la jeringa con agua en mi culito mmm!!!!. Al principio era una sensación rara y me dolía un poco pero después de unos minutos que me acostumbre lo empecé a disfrutar; cuando sentí que ya estaba en buena posición lentamente fui metiendo el agua dentro de mí.

Lentamente fui sacando la jeringa y apretaba mi culito para que no se saliera el agua, llené la jeringa de y la metí de nuevo,

repetí esto hasta que sentí mi culito muy lleno se agua; se sentía tan rico el agua tibia recorrer todo mi anito hasta el fondo,

no sabía porque había esperado tanto para hacer eso; deseaba quedarme ahí disfrutando el momento pero mi culito estaba lleno y no creí soportar más, me levanté, me senté en la taza y, uffff saqué todo lo que tenía adentro,

al principio me dio un poco de asco pero cuando me estaba limpiando poco a poco puede ver que había funcionado, mi culito quedó perfecto, me paré de espaldas a un espejo y cuando abrí mis nalguitas, mi culito estaba rosita, limpio y apretadito.

Después regresé al baño y limpie lo que se había manchado, decidí esperar una hora en lo que mi culito regresaba a estar más cerradito para así poder disfrutar mejor.

Pasado una hora volví a mi cuarto y me tire en la cama, abrí mi culito lo más que pude y empecé a masajearlo con mi dedito mmmmm!!!! Que delicia!!!

Se sentía tan rico, después agarre la crema que tenía en mi tocador y me la empecé a untar poco a poco en todo mi culito,

empecé a meter mi dedo primero despacito y luego un poco más rápido; era increíble lo que estaba sintiendo, sólo cerraba las ojos y gemía y gemía de placer.

Sin embargo necesitaba más, estaba tan caliente que necesitaba que alguien supiera lo que estaba haciendo,

así que me decidí a abrir las ventanas de mi cuarto y esperar que algún vecino morboso me observara; y no fue mucho el tiempo que tuve que esperar jeje porque al cabo de unos minutos pude ver como mi vecino que vive frente a mi casa no perdía detalle de cómo me tocaba y me penetraba y eso me prendía aún más.

Mi culito estaba tan hambriento que ya me pedía a gritos seguir con algo más,

así que saqué mis deditos y tome el cepillo de dientes que era el más delgadito de todos, lo unte de crema y me puse en posición de perrito frente a la ventana para que mi vecino no perdiera detalle de mi escena, empecé a meterlo poco a poco, mmmmmm aahhh! era tan rico.

Yo gozaba como loco, gemía, gritaba, pedía más y más, en cada metida volteaba a la ventana para ver la expresión de mi vecino, sólo veía como se estaba saboreando mi culo con su lengua y eso me prendía todavía más. Pero necesitaba algo más grueso dentro de mí, así que lentamente saqué el cepillo y agarre la vela, la llene de crema y empecé el mete y saca, primero lento y luego más rápido, oooohhh siiiii! como gozaba con eso dentro de mi mmm.

Cuando volví la mirada de nuevo a la ventana pude ver también otro espectáculo, mi vecino estaba de pie frente a su ventana completamente desnudo y masturbándose y saboreándose mi culito rico; ese momento provocó en mi que la calentura subiera aún más, yo quería continuar, agarre el juguete con la cola larga y me la metí lentamente junto con la vela uffff, que delicia, solo oía mis gemidos uno tras otro ohhhh siiii maaas siii asiiiii!!!!

Observaba de reojo a mi vecino, estaba tan caliente que su verga estaba al cien y se notaba como disfrutaba conmigo, me encantaba ver su cara gozando junto a mí. En ese momento no sé qué movimiento hice, pero la cola del juguete tocó mi próstata, que luego investigue es el punto G del hombre, fue tan increíble la sensación y por eso la disfrute tanto; así que seguí con ese movimiento de mete y saca buscando siempre mi punto G, yo sólo gritaba de gozo y placer sentía como se me salían las lágrimas por el placer.

Ohhh!!! Siiii!!! Asiiii!!!; ya comenzaba a cansarme pero mi culito me pedía más y más, es todo en goloso jiji, así que me saque lentamente las dos cosas que tenía adentro y antes de agarrar el siguiente juguetito me vi mi culito en el espejo, me encantó lo que vi, estaba abierto, rojito, hambriento, ufffff ya no podía parar.

Fui de nuevo a mi cama y me fije de nuevo en mi ventana, mi vecino no dejaba de masturbarse su verga mientras no perdía detalle de lo que haría a continuación, en mi mente sabía que dar un buen espectáculo, así que por último tome el manjar que había visto esa misma mañana, mi plátano, o siiiii!!! Cuando lo vi supe que ya lo quería dentro de mí.

Entonces me acosté en la cama abrí mis piernas lo más que pude y las levanté poniendo mi culito hacia la ventana, quería que mi vecino me viera en mi más exquisita corrida que había tenido; tome el plátano y lo empecé a pelar lentamente para después empezar a chupar como si fuera la verga de mi vecino, éste me miraba y se la jalaba más y más rápido, sabía que estaba a punto de terminar por la expresión que ponía, tomé el plátano y lo fui metiendo poco a poco, sintiendo como abría y se deslizaba dentro de mí, busqué mi próstata para sentir lo que había sentido antes y… ooohh siii!! Aaahh!!!

Me empecé a masturbar mi pene con todas mis fuerzas, sabía que no aguantaría mucho, mi lechita estaba a punto de salir, me decidí a esperar para pasar a lo mejor, tomé el masajeador y lo fui metiendo lentamente, el plátano ayudo a lubricar dentro de mí y fue entrando y entrando hasta que mi culito se lo comió totalmente; y ufffff! encendí el masajeador, comencé un mete y saca tan rico que ya no podía gritar, sólo me perdía en esa sensación tan maravillosa.

Recuerdo que en ocasiones se me salían las lágrimas por tanto que gozaba, abrí los ojos y vi a mi vecino a punto de terminar; vi como su leche salía de su verga como chorro y su cara de gozo y excitación por mí, eso fue el detonante para que no aguantara más, seguí y seguí hasta que por fin llego mi gran orgasmo. Aaaahh!!!!! siiii!!!!

No sé si mi grito se escuchó por toda la calle, fue un orgasmo increíble, estaba tan cansado que en cuanto terminé de temblar sólo apagué el masajeador y me quedé profundamente dormido.

Desperté como 3 horas después y como sabía que aún tenía mucho tiempo antes de que llegaran mis papas me puse a limpiar todo lo que había sucedido, tenía que ser un secreto entre mi vecino y yo.

Cuando terminé, me fui a bañar para limpiar mi culito y masajearlo un ratito jiji, me fui a vestir y pasó algo que realmente no esperaba… tocaron el timbre pero yo no esperaba a nadie; bajé las escaleras y abrí la puerta, en ese momento me quedé pasmado y lleno de nervios ¡era mi vecino!, no lo podía creer. Me moría de la pena, pero agarré valor y le pregunte que que necesitaba, él acerco su mano y me acarició mi carita y me dijo con una voz muy provocativa que le había encantado mi presentación de hace unas horas.

No sabía que responder, sólo sonreí muy coqueto y me dijo que le gustaría participar en la próxima que tuviera, yo no sabía que decir, pero esas palabras me encendieron de nuevo así que le dije que me gustaría, en cuanto surgiera la oportunidad le avisaría inmediatamente.

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