MI EXCITACION CON UN AMIGO - relatos gay

MI EXCITACION CON UN AMIGO

Yo soy una persona bastante tranquila, pero cuando me entra la pasión, alguien nuevo renace en mí.

Hace un año, aproximadamente en el mes de marzo, organice una excursión a unas grutas que están cerca del Distrito Federal y después pasaríamos a refrescarnos a un balneario que queda cerca.

Llego el día, fui registrando a todos los integrantes de la excursión, que eran jóvenes y adultos a quien les doy clases, iban con familiares o amigos.

Una de mis alumnas llevó a un amigo, que desde el primer momento nos volteamos a ver, como si imaginaríamos lo que se iba a vivir.

Partimos a dicho lugar, visitamos las grutas, almorzamos algo ligero y por fin como por eso de las 12:00 del día llegamos al balneario.

Íbamos como 40 pasajeros de los cuales la mayoría eran mujeres.

Pagamos nuestras entradas e inmediatamente nos fuimos a poner los trajes de baño.

Desde ahí se empezó a poner interesante el momento. Yo por lo general acostumbro utilizar tanga, como ropa interior ya sea de licra o de algodón.

Ese día llevaba una de color azul cielo que es bastante llamativa.

Entramos a los vestidores y habiendo varios lugares este muchacho (llamémoslo Alan)

se fue a cambiar justamente enfrente de donde yo me encontraba,

empezamos a despojarnos del pantalón y fue así que pude ver a través de su calzoncillo que estaba algo excitado, yo de imaginar, pues igual me puse.

Al verme casi desnudo y solo con la tanga, noté que estaba como que se me quisiera ir encima, pero se pudo controlar,

cada uno dejó ver su miembro y enseguida nos pusimos el traje y salimos a las albercas.

Coincidimos un par de veces en alguna alberca y fue hasta que llegamos a la alberca con olas cuando se organizó un pequeño juego donde teníamos que atrapar a otra persona,

y en este juego nos pudimos conocer más y agarrar lo que habíamos visto con anterioridad.

Al fin se terminó el tiempo y nos fuimos a cambiar para regresarnos,

pero ya dentro del vestidor y viendo que no hubiera nadie nos empezamos a tratar más y nos fuimos a la regadera donde con mayor tranquilidad pudimos ver nuestros miembros bien erectos y con ganas de algo más,

nos las agarramos como queriéndonos masturbar, pero sin llegar al éxtasis.

Nos volvimos a vestir y antes de salir quedamos en llamarnos y estar en contacto.

No había pasado ni una semana cuando nos comunicamos y nos pusimos de acuerdo para vernos,

él me invitó cerca de donde trabaja y un sábado muy de mañana me fui a verlo.

Tardó en llegar, pero eran tantas ganas de sentir lo que había visto que lo esperé,

llegó y nos dimos un fuerte apretón y me dijo que era día que tenía que trabajar,

pero que su negocio lo abriría más tarde, para que nos sirviera como refugio para ponernos bien calientes.

Llegamos, abrió la puerta, observó que no hubiera nadie en los alrededores y pasamos,

es una tienda de productos de limpieza el lugar donde trabaja, con un agradable olor la íbamos a pasar súper.

Aunque estaba lleno de tambos o botes para guardar los productos, los movimos y dejamos un lugarcito donde pudiéramos hacerlo.

Sacó una pequeña alfombra y nos fuimos despojando de las ropas.

Igual que en el balneario nos agarramos el miembro cuando todavía no nos quitábamos la truza o la tanga y así descubrí su gran excitación.

Una vez que su miembro estaba completamente erecto, le despojé de la truza y empecé con pequeños besos en el cuello,

fui bajando por su pecho, mis manos ya estaban tocando sus nalgas hasta que mi boca sintió los pelos que cubrían semejante manjar.

Llegué al miembro excitado y empecé a darle de besos, a mamarlo por donde se pudiera,

mis manos apretaban cada vez más sus nalgas y de vez en cuando mis dedos sintieron ese hoyito que iba a ser perforado más tarde.

Seguí lamiéndole los huevos, su pene, cada vez más intenso, él gimiendo de placer, me tomaba de los cabellos incitándome a que le diera con mayor fuerza.

Después de un momento me detuve, él se puso de rodillas y besándome poco a poco me fue poniendo acostado en el piso,

la misma acción dejarse llevar con besos hasta mi miembro, el cual empezó también a mamar con gran satisfacción,

después de un tiempo me invitó a experimentar el 69 así que lo dos estábamos mamando deliciosos penes.

Antes de que los dos nos viniéramos me hizo que me pusiera de pie y él me mostró todo su culo para que lo penetrara,

nos pusimos los respectivos condones, y fue así que poco a poco introduje mi pene a su cola, entrando y saliendo cada vez más rápido,

él expresaba que se la pasaba súper, yo igual.

En eso que me pide que me detuviera y él subiéndose a uno de esos grandes botes se abrió de piernas y me pidió que otra vez lo penetrara.

Puso sus piernas sobre mis hombros y seguí dándole.

Aún con el miembro adentro me pidió que lo cargara y así le siguiera haciendo el amor.

Lo complací y aunque fue poco tiempo lo sostuve y él gemía de placer.

Nos volvimos a poner en la posición inicial y ya con toda esa intensidad le grité:”Ya no puedo más”

y de un fuerte empujón le di toda la leche que traía dentro de mí,

él lo sintió y como que se relamía la boca de puro placer.

Y como yo no me iba a quedar con las ganas me puse de a perrito y él con su verga bien dura me la dejó ir hasta donde cupo.

Yo sentía que perdía el alma, pero mi cerebro me dijo que tenía que gozar y sentir aquello duro que había tocado con anterioridad.

Y después de un tiempo también yo sentí todo aquel semen que me desparramaba dentro de mi hoyo,

sacó su miembro y los dos sudando al máximo nos recostamos en el piso, recordando desde ese primer día en aquel balneario.

Después de un rato volvimos a pasar nuestras manos por aquellos pedazos de carne caliente, para que se excitaran y una vez excitados solamente nos dimos muestras de afecto,

prometiendo que no nos íbamos a olvidar y que seguiríamos otras ocasiones repitiendo eso que vivimos Yo salí de ahí bastante emocionado y quedando de que lo volveríamos a repetir en otro momento.

Lo hemos vuelto a hacer como unas tres veces y una de ellas pudo ser en la comodidad de mi cama, y ahí pudimos experimentar otras posturas y fue más excitante.

Te puede gustar: Visitas a mi vecino


Deja una respuesta


Iniciar sesión en su cuenta Crear una nueva cuenta

 
×
 
×
OLVIDÓ SUS DETALLES?
×

Subir.