Mi tío y su amigo

Mi tío y su amigo

Al descubrir el placer que se siente al ser pasivo en una relación sexual,

yo seguí y sigo dejándome follar por mi tío,

solamente pasaron unos 2 días para luego yo empezarle a decir “amor” cuando solamente estábamos nosotros en mi casa.

Bueno, luego de la primera violación, mi tío y yo empezamos a tener sexo,

y si solamente eran unos polvos cortitos, ya que mi mama últimamente llegaba temprano, así que no podíamos disfrutar tanto,

pero igualmente esos momentos cortos y excitantes de tener la pija de mi tío en mi boca y en mi culo me daba demasiado placer y me hacía gemir como una total puta.

Luego de 3 días de hacer polvos cortitos con mi tío, él me ofreció algo que yo nunca me imaginé.

Pues como verán,

él me ofreció traer a un amigo suyo para que podamos hacer un trio,

y pues yo en realidad no quería, pero el terminó convenciéndome,

pues cedí.

Él me había dicho que mi mama le dijo que el viernes ella iba a ir a Tacna,

desde la mañana hasta como a las 9 PM a más tardar; pues obviamente nosotros aprovechamos ese tiempo para poder follar con el amigo de mi tío.

Mientras pasaba el día,

yo me imaginaba al amigo de mi tío, pues me lo imagine de la mejor forma posible (guapo, buen físico, buena pija, etc.).

Cuando ya era viernes,

yo me desperté y fui donde la habitación de mi mama, la cual no estaba, pues ella ya había partida hacia Tacna,

rápidamente me voy a la habitación de mi tío, y me encontré con una sorpresa.

Mi tío y su amigo estaban masturbándose cada uno se frotaba su propio pene,

ellos al notar mi presencia los 3 nos quedamos mirando, yo en ese momento pude observar el físico de Sebastián,

y si el nombre del amigo de mi tío era Sebastián, tenía un buen físico, buen abdomen, y su pelo era ruliento,

mirando a los dos, note que la pija de Sebastián era más gruesa y un poco más grande que la de mi tío,

mientras los iba mirando sus penes y sus cuerpos , rápidamente mi pene se erecto y sí, me excite tanto que me dirige hacia los dos

empecé a masturbarlos lentamente mientras los miraba con una cara tierna y puta.

Luego de masturbarlos un poco me empiezo a sacar toda la ropa para estar más cómodo, para luego seguir masturbándolos y oír los jadeos de Sebastián y mi tío, me excitaba la idea de tener dos seres dos humanos dos hombres… DOS PENES solo para mí SOLO.

Mientras ellos gemían leve yo solo me puse a chupar y lamer sus penes, primero el de Seba que se lo chupaba con muchas ganas y excitación, escupí su pene para luego lamerlo y chuparlo rápidamente, mientras que con mi mano con la mayor velocidad posible masturbaba a mi tío.

En mi casa solamente se oían gemidos y el sonido a cuando uno se masturba.

Me sentía una putita y me gustaba sentirme así, mientras chupaba y masturbaba alternando sus pijas, los hice acabar , aunque me costó pero logre hacerlos acabar, primero hice que mi tío eyacule primero en mi boca, yo con gusto me trague todo su semen saboreándolo, luego me dirige con mi boca al pene de Sebastián, al cual lo hice correrse en mi cara, aunque no fue posible que todo el semen de Sebastián callera en mi cara ya que algo de semen cayo y se disparaba para otros lados, aun así pude gozar de ese Semen tan rico y antojoso.

Al terminar de masturbarlos, nos quedamos mirándonos, ellos a mí y yo con mi cara llena de semen a ellos; en ese momento yo estaba tan excitado que ya quería tener alguna polla en mi ano para poder sentir placer incontrolable.

Ellos se miraron entre si y sonrieron, luego se dieron un beso apasionado, y mi tío se puso detrás de mí y Sebas se sentó en el suelo, yo los vi, y rápidamente supe en que posición debía estar, por lo cual me puse en 4, levante mi trasero lo más que pude y me ubique para que el pene de Sebastián dará justo hacia mi boca, para al tiro comenzar a lamerlo.

Y aquí fue cuando se dijeron unas pocas frases:

—humm… Es bien puta tu sobrino eh… —Dijo Sebastián mientras jadeaba por aquel oral que yo le daba.

—Sí, aunque al principio fue difícil, finalmente es toda una puta —Reía mi tío mientras me empezaba a separar las nalgas.

Yo sin detenerme seguía chupándole el pene a Sebastián mientras acariciaba sus dos huevos, aunque cuando mi tío de un empujón me metió toda su polla en mi anito, yo seguía chupándole la polla a Sebas. No me dolió cuando mi tío me la metió de un tirón, pues mi ano de tanto sexo con el ya había quedado un agujero de el porte de su polla, por el cual su pene solamente me hacía gemir como una guarra.

—Ahh aahh… Ssiii…  —Gemía con la voz aguda de siempre, mientras le chupaba el pene a Sebastián.

Fue tan fabuloso y excitante estar siendo follado por detrás y al mismo tiempo meterme la polla de Sebas en mi boca, yo gemía, pero detuve mis gemidos cuando Sebastián bruscamente me agarro de la cabeza y empezó a movérmela de arriba y abajo, fallándome la boca, como la primera vez que mi tío me había echo, yo no podía ni respirar, me gustaba lo que me estaban dando, solamente se escuchaba “Mmmhmm mhhm…” de mi interior.

Estuvimos follando de la misma manera hasta que al final, pude sentir el líquido calientito de mi tío que había depositado dentro de mi culito, y a la vez con el pene de Sebastián metido en mi boca, disparo todo su semen directamente a mi garganta, haciéndome atragantar, aunque disfrutando y tomándome todo su semen como la puta que soy.

Al terminar de follar, mi tío se separó de mí y Sebastián igual, él se levantó y los dos fueron al baño sin avisarme nada, yo quede en el suelo totalmente agotado, con mi culo sacando semen manchado con un poco de sangre y algo cafecito (es obvio).

Mientras yo seguía acostado en el suelo, escuchaba besos dentro del baño, el cual me dio un poco de envidia, yo quería besar a Sebastián, si quería besarlo, sentir que se sentía, (valga la redundancia) poder tocar sus labios con los míos. 

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