Giré la cabeza y vi a Pierre que venía en dirección a mí, lentamente, con sus manos en los bolsillos. Volví a mirar al río y esperé su llegada, mientras pensé, en qué gruta siniestra habría dejado al monstruo. -¿Estás enfadado todavía?- me dijo suavemente Nada contesté. No iba a estarlo, ¿no te jode? -Vaya, […]
![]()







